viernes, 7 de julio de 2017

Los siete puentes de Königsberg

Durante muchos años enseñé el problema de matemática: "Los siete puentes de Königsberg"

Al fin uno de mis sueños se cumplió y recorrí los siete puentes de Königsberg pasando dos veces por alguno!

La ciudad de Kaliningrado, antiguamente llamada Königsberg, es un bonito lugar situado en la desembocadura del río Pregolya, en la antigua Prusia Oriental. Este río atravesaba la ciudad, dividiendo la zona en varias partes. Para no perder la comunicación, ésta estaba llena de un sistema de puentes conectores.

En total, había siete grandes puentes en Kaliningrado: el puente del herrero, el puente conector, el puente verde, el puente del mercado, el puente de madera, el puente alto y el puente de la miel.

Los ciudadanos se sentían muy orgullosos de esta gran red de comunicación, y entre ellos surgió un pequeño juego para entretenerse en los momentos de aburrimiento. Solo consistía en una sola pregunta:

¿Se pueden atravesar todos los puentes pasando sólo una vez por cada puente?

El célebre problema matemático, resuelto por Leonhard Euler en 1736 y cuya resolución dio origen a la teoría de grafos y la topología! 








miércoles, 5 de julio de 2017

De Klaipeda a Kaliningrado

Salimos temprano desde Lituania para hacer uno de los trayectos más largos de nuestro viaje: 136 km en un día!! El recorrido era por una pequeña franja de tierra que la limita el
Mar Báltico y un lago de agua dulce. Es una reserva natural que está compartida con un enclave de territorio Ruso. Los europeos no tienen visa para cruzar al enclave y se pegan la vuelta pero nuestra ciudadanía tiene convenio con Rusia y de milagro podíamos entrar sin problema aunque todos nos decían que tuviéramos cuidado. Así que la frontera con Rusia se presentaba misteriosa. Pedaleamos medio día entre bosque de pinos, zorros, jabalíes, dunas y ruido de las olas del Báltico. Al llegar no hubo ningún problema en la frontera, un poco secos los rusos pero nada más. Por la tarde muerto de cansancio por el
Viento decidimos dormir media hora para luego seguir. Llegamos muy tarde a Kaliningrado con las rodillas a punto del umbral del dolor. La ciudad nos recibió con alguna hostilidad pero nos fuimos adaptando. No encontramos extranjeros!! Todo en Ruso y nadie que hable inglés!! Fue una buena oportunidad para sacar a luz las pocas lecciones de Ruso que había tomado.

lunes, 3 de julio de 2017

Colina de cruces (Kryziu Kalnas)

Salimos del camping con un poco de nostalgia, Saulio nos preparó una despedida teatral vestido de guardia fronterizo con arma y todo! Eagle nos preparó unas frutas y Eduardo "no le ha agarrado el gustillo al trabajo" (le decía siempre Alejandro a el) así que solo atinó a filmar la despedida.
Hacía unos días que no pedaleábamos y nos costó un poco pero el paisaje verde con algunas ondulaciones suaves y las cigüeñas buscando comida y volando a un costado nuestro hacía que nos olvidáramos del dolor. Después de 20 km de lluvia llegamos a la colina de las cruces.
La leyenda cuenta que el lugar era un sitio pagano y cuando Lituania se vuelve católica en el siglo XIV colocaron cruces en este sitio.
Durante la era soviética, desde 1963 hasta 1990 se hicieron cuatro intentos sin éxito de destruir el lugar de culto, además de un supuesto plan para inundar el lugar mediante una presa. Tras cada intento de arrasar el lugar con aplanadoras, los fieles volvían a erigir cruces en el mismo lugar.

En 1993 el papa Juan Pablo 2 colocó una cruz y el sitio se convirtió en un santuario de peregrinación Lituana.

El número de cruces es incierto pero va de 200000 a 300000 cruces!

El sentimiento es que se ve que la fe existe aquí!

sábado, 1 de julio de 2017

Sunny Night Camping

Desde la página helpx nos ofrecimos como voluntarios para trabajar en un camping que es sede de uno de los eventos al aire libre más interesante de Lituania. El lugar se encuentra a 100 km al sur de Riga así que emprendimos camino y nos demoramos dos dias debido a la lluvia y el viento en contra.
Llegamos agotadisimos y nos recibió el dueño, un joven de unos 40 años llamado Saulo. Nos mostró la cabaña que nos alojaríamos, una casa antigua de madera con capacidad para 25 personas y sólo dormía allí Eduardo un joven simpático de Sevilla.
Éramos cinco voluntarios: Jimi (Chipre), Eagle (Lituania), Corina (Alemania), Eduardo (España) y nosotros dos. Jimi se fue ese día y aprovechamos para intercambiar pequeñas historias de viajes.
Luego del lunch comenzamos a trabajar con Alejandro en la renovación de las líneas eléctricas del sector de las caravanas. Alejandro es un especialista en estos trabajos y enseguida entendió el trabajo, no era nada sencillo ya que teníamos que trabajar con trifásica y decenas de cables que iban y venían.
Por la noche comimos todos juntos con Saulios y nos trajo sidra que él hace de sus propias manzanas que se cultivan en el camping. Los manzanos tienen casi 80 años y el lugar es de 1910 pero las cabañas y el resto es moderno.
Eduardo se ocupaba de promocionar el camping vía internet dado sus conocimientos de informática, Corina y Eagle se ocupaban del jardín y la comida.
El segundo día nos dieron tareas diferentes y me ocupé en realizar ramilletes de hojas de álamos para utilizarlas por la noche en el sauna. Si sauna! es una tradición muy habitual que en tiempos sovieticos se había perdido ya que había un sauna público para que la gente no pierda tiempo y pueda seguir en el trabajo. Saulio nos contó que la gente ha vuelto a sus tradiciones.
Así que con Eduardo y Alejandro prendimos una gran estufa a leña y del otro lado se calentaban piedras que entregaban su energía al agua que se evaporaba y generaba el vapor necesario para elevar la temperatura hasta los 70 grados!
La experiencia del sauna fue increíble ya que Saulo se ocupó de hacernos masajes con los ramilletes de hojas calientes a cada uno de nosotros, luego sin decirte nada te hacía dar vuelta y te tiraba un balde de agua helada. Tuvimos tres sesiones y quedamos nuevos!
Nos íbamos a quedar dos dias pero la lluvia y el viento hizo que disfrutáramos la compañía de nuestros nuevos amigos. Me ofrecí a cocinar y preparé con lo que había sobrado unas croquetas de arroz con Tzaiziki y en un vaso una ensalada de zanahoria, lechuga, medio huevo y queso. Siempre acompañábamos la mesa con sidra de excelente calidad hecha por Saulo.